Análisis caseros de suelo para determinación de su calidad

Cuando tenemos un proyecto agrícola en una zona en particular, debemos tener conciencia sobre la calidad de nuestro suelo. La calidad de un suelo es subjetiva, ya que cada suelo tiene una capacidad de carga y una habilidad que debemos descubrir a priori con análisis y corroborar por medio del cultivo de las plantas. Por otro lado, cuando hablamos de un suelo, nos estamos refiriendo a un ecosistema, donde influyen factores bióticos y abióticos, internos y externos.

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Cuando nos referimos a internos, son aquellos que se producen en el mismo suelo y cuando hablamos de externos son aquellos que ocurren fuera del suelo como puede ser el clima y que influyen positiva o negativamente en esta calidad.

Hay muchas formas de ver la calidad de un suelo, de la cual podemos mencionar de 3 tipos:

  • Física: análisis de estructura por medio de calicata; composición de los agregados; resistencia al desleimiento, densidad aparente, densidad real, clase textural y textura, grado de penetración del cuchillo o mano, entre otros.
  • Química: análisis químico de suelos, reacción al HCl o jugo de limón, pH, conductividad, Reacción al vinagre, color de suelo en algunos casos, alta presencia de nutrientes, entre otros.
  • Biológica: reacción al peróxido de hidrógeno, observación bajo lupa, capacidad de descomposición de lufa, trampa de microorganismos, microscopio campesino y abundancia de materia orgánica, entre otros.
  • Física-química-biológica: cromatografía de suelo.

En base a lo anterior podemos identificar otras características como desarrollo de raíces, aunque debemos saber antes, que todo problema físico, genera uno químico, y todo problema químico genera un problema biológico. A veces los problemas químicos pueden generar problemas físicos que luego recaen en lo biológico, como puede ser la adición de cloruro de sodio en la pérdida de estructura y dispersión de la materia orgánica cuando está en una alta concentración.

Para que un suelo o sustrato que fabriquemos sea ideal, este debe tener las siguientes características:

  • Estructura bloques, granular o de un solo grano
  • Clase textural Franca
  • pH 6 a 7
  • Conductividad eléctrica entre 1 y 2 dS/m
  • Alta actividad microbiológica
  • Buena porosidad, drenaje
  • Integración de la materia orgánica con mciroorganismos y minerales
  • Alta materia orgánica, superior a un 5%
  • Diversidad de microorganismos en la trampa de arroz
  • Entre otros.

Podemos detallar más particularidades de suelos ideales, pero como señalamos, cada suelo tiene una habilidad particular, esa habilidad se expresa en qué cultivos colocar. Por ejemplo, hay suelos que por el pH, solo podemos colocar ciertos cultivos, como pasa con los pH bajos y la compatibilidad del arándano, o suelos con mucho cloruro de sodio donde son compatibles las sarcocornias; o suelos donde la variedad X funciona bien y la variedad K no; entre otros ejemplos. Al conocer las particularidades de nuestro suelo, podemos saber si es necesario mejorarlo o no, que es otro aspecto de particular relevancia para producir altos rendimientos.

En el video que dejaremos a continuación, podremos ver algunas de estas mediciones para saber la calidad de nuestros sustratos, suelos y abonos, que es necesario para poder tener un punto de referencia y poder realizar mejoras o no para ese cultivo en particular. Debemos señalar que lo más importante para un agricultor es el suelo, por lo que hay que bsucar siempre adaptar el cultivo al suelo y no al revés, ya que si lo hacemos al revés, estamos aobligados a depender de insumos externos para mejorar o en el peor de los casos, depender siempre de ellos y por ende, aumentar nuestros costos de producción.

Cristián Silva.

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