Bases agroecológicas de la transición – Miguel Altieri

En la actualidad, los sistemas agrícolas están enfrentando una crisis productiva. A nivel mundial esta crisis se expresa en una pérdida de productividad cercana a un 50%, que afecta el rendimiento de los cultivos y por ende la rentabilidad de los agricultores. Esto se debe a dos principales razones, por un lado, mantenemos un sistema y una tecnología que está adaptada a un clima que existía hace 30 años atrás. Hoy en día, el efecto del cambio climático ha incrementado la tasa de degradación de los suelos, la pérdida de productividad y ha reducido la rentabilidad, ya que se ha estado utilizando una tecnología que poco o nada puede hacer para la mayoría de los agricultores. Se dice poco o nada, debido a que hoy si existe una tecnología agrícola que permite compensar con creces los efectos del cambio climático, pero desde un punto de vista de inversión, menos del 1% de los agricultores puede optar a esos beneficios, el resto queda marginado a ver cómo en sus cultivos incrementa la aparición de plagas, rinden menos y los costos de producción incrementan.

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Las tecnologías que no son compatibles para la mayoría de los agricultores hoy en día, son aquellas que se obtuvieron bajo la revolución verde y que por medio de la investigación, se han perfeccionado, pero no han logrado aumentar el rendimiento real y potencial de los cultivos. Afortunadamente, la agricultura tiene más de 10.000 años de antigüedad, incluso algunos dicen que 100.000 años. Independiente de eso, se sabe que el clima no es estable a lo largo del tiempo, lo que ha permitido que muchos agricultores se adapten a las inclemencias climáticas, traspasando sus experiencias adquiridas a través del tiempo por generaciones. Esas experiencias que aún siguen vigentes, por medio de la agroecología están explicando todos esos fenómenos que permiten que los agroecosistemas sean más productivos y rendidores frente a otros, ante un escenario de cambio climático.

Es de relevancia destacar que un agroecosistema productivo y rendidor puede llegar a ser o no, más rentable, dependiendo de los factores en los cuales esté inserto. Si comparamos agroecosistemas con la tecnología de la revolución verde, que ha sido actualizada hasta el día de hoy por medio de la investigación y lo comparamos con los sistemas de hace miles de años atrás bajo condiciones ideales de clima, suelo y otros factores, los agroecosistemas que mayores rendimientos van a generar y con una alta probabilidad de certeza, van a ser los primeros. Las universidades y los centros de investigación han hecho un excelente trabajo, no obstante, el problema surge cuando las condiciones de clima y suelo son adversas, bajo esos escenarios, los sistemas agrícolas más productivos y rendidores son aquellos que tienen miles de años.

¿Por qué un agroecosistema de hace miles de años atrás es más productivo y rendidor bajo una condición de cambio climático?

Cada día surgen nuevas explicaciones para lograr responder esta pregunta, además de nuevas prácticas y tecnologías. Afortunadamente, y esta es la buena noticia para el 99% de los que realizan agricultura, estos sistemas son más resistentes a los efectos adversos del cambio climático, ya que se acercan más al funcionamiento de un ecosistema natural. Los sistemas naturales se caracterizan por ser altamente productivos y rendidores, de hecho, son altamente productivos porque las perdidas con muy bajas, tales como, materia orgánica, agua, microorganismos, entre otros, y por otro lado, son altamente rendidores porque la producción de materia orgánica por hectárea de estos sistemas es superior a las 30 toneladas por hectárea. Esto es de suma importancia recalcarlo, porque la naturaleza no necesita de ninguna inversión de dinero para mantenerse, si no que la alta eficiencia y/o productividad, permite que dicho ecosistema se sostenga a lo largo del tiempo.

Esta alta eficiencia se da por la existencia de sinergismos. Estos sinergismos se explican por multitud y compatibilidad de redes tróficas, las cuales funcionan en sincronía. Esta sincronicidad permite que cada posible pérdida que pueda existir en el bosque sea aprovechada por algún macro, micro o meso organismo.

Todo lo anteriormente mencionado es perfectamente aplicable a los sistemas agrícolas para volverlos más productivos y rendidores frente a un escenario de cambio climático. Por lo mismo, en el video que dejamos a continuación, Miguel Altieri habla acerca de qué conocimientos, saberes, manejos y tecnologías podemos aplicar en un campo con la lógica de construir sistemas agrícolas más productivos y rendidores ante el cambio climático.

Cristián Silva.
Angela González.

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