La propuesta de la Agroecología a la sostenibilidad agrícola

En la actualidad, el modelo agrícola que se practica mayormente y sumado al cambio climático, esta produciendo una crisis estructural, motivada por varios eventos como: competencia cada vez mayor por el suelo, daños ambientales, la alta dependencia de los combustibles fósiles que son cada vez mas caros y las condiciones climáticas externas producto del constante cambio climático. Lo anterior trae consecuencias ambientales como la explotación de los recursos hídricos, altas tasas de erosión, perdida de biodiversidad, contaminación de agua por nitratos y/o pesticidas, deforestación, entre otros.

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Afortunadamente, para los chinos, la crisis significa cambio, es decir, si no se realiza un cambio de enfoque, nos vamos a ver enfrentados a un serio problema en la producción de alimentos. Sin embargo, en la actualidad existe un obstáculo a este cambio de enfoque de la cual Oliver de Schutter ha llamado “Lock-ins”. Algunos de estos “Lock-ins” más importantes son los lobbies y oligopolios de grandes multinacionales, el bloqueo al acceso a fondos para la investigación en agricultura sustentable, escaso o falta de conocimientos básicos sobre el funcionamiento integral de la naturaleza, modelos de negocios enfocados en que los productos sustentables deben formar parte de una nutrición para ricos, entre otros. Por lo cual el cambio de enfoque o de paradigma, se hace urgente y por lo mismo, en la actualidad existe una rama en las ciencias agrícolas llamada agroecología, que va más allá del concepto de agricultura sustentable debido a su carácter más integrados y que provee soluciones más eficientes e innovadoras que la mayoría de las personas que practican la agricultura e investigación, pueden optar.

Cuando hablamos de alimentación sustentable realmente eficiente, debemos estar conscientes que no se trata de una agricultura orgánica como tal, ya que esta ultima se caracteriza principalmente por la sustitución de insumos, tecnologías convencionales y orgánicas. En otras palabras, la Agricultura Orgánica tiene un esquema de producción de base, igual al convencional, y es por eso que la promoción de la agricultura orgánica debe hacerse desde una perspectiva agroecológica. Esta mirada Agroecológica permite dos cosas fundamentales para todos los que practican la agricultura: en primer lugar, está la elevación e la renta de los agricultores, sobre todo los pequeños, y por otro lado esta el modelo de crecimiento enfocado en el decrecimiento, es decir, compatibilizar los objetivos de crecimiento económico con lo que puede ofrecer la naturaleza.

Cuando hablamos de una producción más sustentable, está se fundamenta en 4 pilares que se integran, de la cual está el económico, social y medioambiental. Si tuviésemos que hacer una balanza sobre el peso que representa cada uno de esos pilares, nos encontramos con que el aspecto social es el más importante, del cual la cultura es esencial. Hoy en día, se trata de excluir la palabra cultura para imponer un paquete de ideas que muchas veces no es accesible, apropiable y compatible para una realidad en particular, produciendo quiebres en esta área y con ello derribando el pilar más importante de la sustentabilidad, que son las personas y sus relaciones. Cuando ocurre lo anterior, dicha sociedad va cayendo en un proceso de convencionalización, que se caracteriza por la dependencia de los productores a un modelo de producción convencional de alimentos.

Cuando hablamos de sustentabilidad, existe una fuerte y una débil. La diferencia entre ambas es que la sustentabilidad fuerte en funcionamiento cumple más con los principios de funcionamiento de un bosque, mientras que la débil carece de mucho de ellos. Entonces una producción sustentable fuerte, podemos hablar como una producción Orgánica con enfoque agroecológico y una sustentabilidad débil a una producción orgánica con enfoque convencional. Lo anterior es importante destacarlo, porque la fuerte se caracteriza por no agotar el sistema medioambiental, mientras que la última si los termina agotando. Por otro lado, la diferencia entre ambas es que la agricultura sustentable fuerte, en el largo plazo, se convertirá en algo mas rendidor que la débil. Aun así bajo este concepto, y según las estimaciones de la FAO, se necesitará para el 2050 un 60% más de producción de alimentos, por lo que un modelo agrícola productivo por más sustentable que sea, difícilmente podrá ofertar entrecomillas la cantidad de alimentos que necesitará la población para ese tiempo, asumiendo que el problema de la alimentación es una tema de calidad y no de acceso o distribución.

En base a lo anterior, el cambio de dieta, de una convencional a una más mediterránea es esencial para que la agricultura ecológica pueda ser una alternativa viable a gran escala. Para lograr lo anterior se necesita de un cambio cultural, entendiendo que un consumo moderado, en baja cantidad y con productos de calidad e inocuidad alimentaria altos, permitirán generar personas más conscientes y comprometidas por un desarrollo sustentable.

A continuación, dejaremos una charla de Manuel González de Molina, quien nos hablará más en detalle sobre estos tópicos tratados en este artículos en una charla titulada: “La propuesta de la agroecología a la sostenibilidad agrícola”, que fue grabada en el “III seminario internacional de agroecología SOCLA” desarrollado en la Universidad de Santiago

Cristián Silva.

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